Fuente: Departamento Marketing y Expansión de Gestión y Justicia S.L. 18 Abril 2018

¿Tienes que emitir una factura y no sabes qué tipo de factura es la correcta?

Desde Gestión y Justicia, queremos hacerte un pequeño resumen, de los tipos de factura que existen y cuál es la adecuada para cada caso, ya que lo correcto, para que todo sea legal, es que cada factura se adecúe a cada caso en particular.

Las facturas pueden ser diferentes en base a su contenido. En función de los requisitos que hayan de cumplirse, tendremos una forma concreta de emitir y cumplimentar dicha factura. Aunque hemos de incidir en que sólo hay un tipo de factura que es la llamada factura ordinaria, y que los demás tipos de facturas derivan de la factura ordinaria.

A continuación, os vamos a contar los tipos de factura existentes, para que podáis aplicar la factura correcta a la hora de emitir las mismas:

  • Factura ordinaria: es la factura más usada en el mundo mercantil y en ella se recoge una operación comercial, ya sea de prestación de servicios, o de compra-venta de algún producto. La factura debe contener todos los datos acerca de la operación que queramos reflejar, bien sea del servicio o de la compra-venta. Debe llevar las direcciones tanto del domicilio del emisor como del receptor, la descripción de la operación, el IVA, la retención IRPF, el importe a abonar y la fecha en que se produzca la operación.
  • Factura rectificativa: esta factura se usa cuando tenemos que hacer una corrección de otra anterior que ya emitimos anteriormente. Esta factura debe generarse en el momento en que sepamos de forma firme el cambio, sin que puedan haber transcurrido más de cuatro años desde que se emitió la primera factura. Cabe decir que en este tipo de factura podemos incluir modificaciones de varias facturas que se recojan en una sola rectificada. En ella se debe incluir la rectificación que se lleva a cabo, las condiciones de factura rectificada y los motivos de esta modificación, reflejando el importe rectificado bien sea en positivo o en negativo.
  • Factura recapitulativa: esta factura incluye distintas operaciones que se ha realizado en diferentes fechas del mismo mes y que son de un mismo destinatario. Si el destinatario de la factura es un empresario o profesional, la factura recapitulativa debe de expedirse antes del día 16 del mes siguiente a las operaciones reflejadas en la misma.
  • Copia y duplicado de la factura: ambas son copias de la factura original, por lo que llevan el mismo número de factura y todo el contenido igual, debiendo marcarse claramente que es una copia de la factura original.
  • Factura proforma: esta factura no tiene valor contable ni sirve de justificante, por lo que no tiene numero de factura. La finalidad de una factura proforma es que el destinatario tenga la mayor información posible de la operación que se va a llevar a cabo.
  • Factura electrónica: es igual funcionalmente que la factura en papel y desde el 2013 tiene el mismo valor de equivalencia. La única diferencia reside en la forma de transmisión de la misma, que para que sea igual de válida dentro del ámbito legal debe  llevar el mismo contenido que la factura en papel.
  • Factura simplificada: hablamos de factura simplificada cuando solamente cumple algunos requisitos establecidos por la ley. Desde diciembre del 2012, desaparece el ticket como documento contable, y pasa a englobarse dentro de las facturas simplificadas. La factura simplificada puede emitirse siempre y cuando el importe no exceda de 400 euros.
  • Factura completa: esta factura es la misma que la factura que nombrábamos en primer lugar como factura original, y que debe cumplir todos los requisitos establecidos por ley.

Si tienes una empresa, te surge alguna duda a la hora de emitir facturas a tus clientes y necesitas asesoramiento, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Nuestro departamento contable, estará encantado de ayudarte al respecto.

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