Fuente: Dpto. de Marketing y Expansión de Gestión y Justicia S.L. 19 Agosto 2019

Tipos de sociedades mercantiles según tu negocio

Descubre cómo elegir el tipo de sociedad mercantil que mejor se adapte a las necesidades del negocio que desees poner en marcha en función de una serie de criterios.

Tipos de sociedades mercantiles
Tipos de sociedades mercantiles

En la actualidad existen diferentes tipos de sociedades: sociedad anónima, sociedad limitada, sociedad colectiva, o sociedad comanditaria. A continuación os explicamos las principales características de cada una de ellas.

La Sociedad Limitada es el tipo de sociedad mercantil más habitual. En ella los empresarios no tienen que responder de forma personal con su patrimonio ante las deudas. Los socios contarán con una responsabilidad limitada y el capital social de la entidad se dividirá en participaciones. Para constituir una sociedad limitada, serán necesarios al menos 3.000 euros. La ventaja principal de este tipo de sociedad es que los socios no responderán con su patrimonio personal.

Otro tipo de sociedad es la Sociedad Anónima. Para poder constituir esta sociedad al menos hacen falta 60.000 euros, su capital consta de acciones que se pueden transmitir libremente y la responsabilidad de cada socio estará limitada al capital que hayan aportado previamente.

También podemos hablar de Sociedades Colectivas. Aquí el papel principal es el de los socios, que no sólo aportan capital económico sino que son ellos mismos quienes aportan su trabajo y gestionan lo que es toda la organización de la empresa. Los socios responderán a las deudas de forma ilimitada y no existe un mínimo de capital para constituirla.

Como última opción está la Sociedad Comanditaria. Es muy similar a las sociedades colectivas, pero con una excepción y es que en la sociedad comanditaria pueden existir socios que no se encarguen directamente de la gestión de la empresa. En este tipo de sociedades hay socios colectivos y socios comanditarios, aquellos cuya responsabilidad se limita al capital aportado a la empresa. En este tipo de sociedades no se requiere de ningún capital mínimo para constituirla o formarla.

Por último podemos incluir al empresario individual. Aquí es el propio autónomo quién ejerce el control total de la empresa, y por tanto es él mismo el que responde con su capital propio y bienes personales a las deudas de la empresa.

Si estás pensando en poner en marcha un negocio y no sabes muy bien qué tipo de sociedad es la que más te conviene para obtener mayor  rentabilidad, ponte en contacto con nosotros. Nuestro asesores de Gestión y Justicia estarán encantados de ayudarte. Puedes hacerlo a través del teléfono 916108511 o bien por mail a marketing@gestionyjusticia.es.